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Guía completa del cáncer epitelial de ovario: diagnóstico, tratamiento y seguimiento

Newly diagnosed and relapsed epithelial ovarian cancer: ESMO Clinical Practice Guideline for diagnosis, treatment and follow-up. Annals of Oncology, Volume 34, Issue 10, 2023 Note:10 min

Tabla de contenidos

Puntos clave

  • El cáncer epitelial de ovario es la segunda neoplasia ginecológica más letal a nivel mundial.
  • No existe un método de detección confiable; la mayoría de los casos se diagnostican en etapas avanzadas.
  • La cirugía tiene como objetivo la eliminación completa del tumor; la quimioterapia es a base de platino durante seis ciclos.
  • Existen cinco subtipos distintos, cada uno con mutaciones genéticas y pronóstico diferentes.
  • La cirugía que preserva la fertilidad puede ser una opción para algunos pacientes en etapa temprana.

Introducción: comprensión del cáncer de ovario

El cáncer epitelial de ovario (CEO) representa un grupo diverso de enfermedades con características clínicas, patológicas y moleculares diferentes. El cáncer de ovario es la segunda neoplasia ginecológica más letal a nivel mundial después del cáncer cervical, y es la más mortal en los países desarrollados. Trágicamente, aproximadamente 200.000 mujeres fallecieron por cáncer de ovario a nivel mundial en 2020.

Las investigaciones realizadas entre 1990 y 2019 muestran que las regiones altamente desarrolladas tienen la mayor carga y tasas de mortalidad por esta enfermedad. Varios factores pueden influir en el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de ovario. Se ha informado que la infertilidad, no haber tenido hijos, el tratamiento hormonal con estrógenos y la obesidad son factores de riesgo que podrían explicar el aumento de la incidencia en los países desarrollados.

Afortunadamente, existen algunos factores protectores. El uso de anticonceptivos orales, especialmente durante períodos prolongados, y la lactancia materna pueden reducir la incidencia. Un estudio reciente de gran magnitud reveló diferencias significativas en los factores de riesgo entre los distintos subtipos de cáncer de ovario. El mayor número de hijos, la edad más joven al momento de la menopausia y la ligadura de las trompas se asociaron más fuertemente con una reducción del riesgo en ciertos tipos de cáncer, mientras que la endometriosis se asoció con un aumento del riesgo en otros.

Diagnóstico: Cómo se detecta el cáncer de ovario

Actualmente, no existe un método de detección confiable para el cáncer de ovario. La mayoría de las mujeres son diagnosticadas en función de los síntomas, y la mayor parte presenta la enfermedad en una etapa avanzada. Reconocer los síntomas a tiempo es crucial, aunque resulta desafiante porque pueden ser vagos. Los síntomas comunes incluyen dolor abdominal o pélvico, estreñimiento, diarrea, frecuencia urinaria, sangrado vaginal, distensión abdominal y fatiga.

En la enfermedad avanzada, la acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) y las masas abdominales provocan hinchazón, náuseas, pérdida del apetito, indigestión y sensación de saciedad rápida. Si la enfermedad se propaga a la cavidad torácica, puede producir acumulación de líquido y síntomas respiratorios.

El estudio diagnóstico estándar para los pacientes con sospecha de cáncer epitelial de ovario debe incluir:

  • Historia clínica detallada y examen clínico
  • Medición del antígeno CA-125 sérico (un marcador tumoral)
  • Marcadores tumorales adicionales (CEA y CA19-9) para carcinoma mucinoso
  • Endoscopia si ciertos marcadores tumorales están elevados
  • Ecografía transabdominal y transvaginal realizada por un examinador experto
  • Tomografía computarizada (TC) de tórax, abdomen y pelvis
  • Examen patológico de una muestra tumoral adecuada
  • Evaluación citológica del líquido pleural si está presente

La prueba de sangre CA-125 ayuda en el diagnóstico y está elevada en aproximadamente el 85 % de los pacientes con enfermedad avanzada. Sin embargo, es menos útil en la enfermedad en etapas tempranas, ya que solo está elevada en aproximadamente el 50 % de los casos en etapa inicial. Es importante destacar que el CA-125 no es específico del cáncer de ovario y puede estar elevado en otros cánceres y afecciones benignas como la endometriosis y los quistes ováricos.

Tipos de cáncer y características moleculares

El cáncer epitelial de ovario representa la mayoría (aproximadamente el 90 %) de las malignidades ováricas. Los expertos reconocen al menos cinco subtipos distintos basados en un análisis detallado:

El carcinoma seroso de alto grado (CSAG) es el más común, representando el 70 % de los casos. Esta forma agresiva a menudo presenta mutaciones genéticas en los genes BRCA1/2 y responde bien a ciertas terapias dirigidas.

El carcinoma endometrioide (CE) representa el 10 % de los casos y a menudo tiene características genéticas diferentes, incluidas mutaciones en CTNNB1 y ARID1A.

Carcinoma de células claras (CCC) representa el 6%-10% de los casos y está asociado con mutaciones en ARID1A y PI3KCA.

El carcinoma seroso de bajo grado (CSBG) representa el 5 % de los casos y típicamente presenta mutaciones en KRAS y BRAF.

Carcinoma mucinoso (CM) representa el 3%-4% de los casos con mutaciones en CDKN2A y KRAS.

Cada subtipo representa una enfermedad distinta con diferente origen, desarrollo, características clínicas y pronóstico. Esta complejidad destaca por qué la clasificación precisa del tumor por parte de patólogos expertos es crucial para las decisiones de tratamiento personalizadas.

Estadiação do cáncer e evaluación de riesgo

Todos los pacientes con cáncer de ovario deben ser estadificados quirúrgicamente según el sistema de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO). Este sistema de estadificación clasifica el cáncer desde la Etapa I (limitado a los ovarios) hasta la Etapa IV (diseminación distante más allá del abdomen).

Existe una fuerte conexión entre la cantidad de tumor restante después de la cirugía y la supervivencia del paciente. La imagen preoperatoria puede ayudar a predecir si es posible lograr la eliminación completa del tumor. La evaluación diferencia entre la diseminación del tumor en las superficies de los órganos versus la invasión real de los órganos, lo cual afecta la estadificación y las decisiones de tratamiento.

Cuando la enfermedad parece adecuada para su eliminación según la imagen, y no hay contraindicaciones quirúrgicas o médicas, se debe realizar la estadificación quirúrgica para explorar la extensión de la enfermedad y evaluar la probabilidad de lograr una citoreducción óptima.

Tratamiento para el cáncer en etapa temprana (Etapa I-II)

El objetivo de la cirugía para el cáncer ovárico temprano es la eliminación completa del tumor y una estadificación adecuada. Esto típicamente incluye procedimientos integrales para determinar la extensión exacta de la enfermedad. La estadificación quirúrgica proporciona información pronóstica crucial y determina si se necesita quimioterapia.

Aproximadamente el 60% de los pacientes con cáncer ovárico temprano aparente tendrán una enfermedad más avanzada después de la estadificación quirúrgica integral, lo cual impacta significativamente las decisiones de tratamiento y los resultados.

Para los pacientes que necesitan quimioterapia después de la cirugía, el tratamiento estándar consiste en seis ciclos de quimioterapia basada en platino. Las investigaciones muestran que el beneficio de la quimioterapia depende en gran medida del subtipo específico de cáncer:

La quimioterapia adyuvante generalmente se recomienda para la mayoría de los cánceres de Etapa I-IIB, con una combinación de paclitaxel-carboplatin o solo carboplatin durante seis ciclos. Sin embargo, el beneficio es incierto y puede considerarse opcional para ciertos subtipos de menor riesgo, incluyendo carcinoma seroso de bajo grado etapa IB-IC, carcinoma de células claras etapa IA-IC1, carcinoma endometrioide de bajo grado etapa IB-IC y tipos específicos de carcinoma mucinoso.

Para pacientes jóvenes que desean preservar la fertilidad, se puede considerar la cirugía conservadora de la fertilidad después de una discusión exhaustiva sobre los riesgos potenciales. Los pacientes con histotipo Etapa IA cualquiera o Etapa IC1-2 con afectación ovárica unilateral e histología favorable pueden ser candidatos para preservar el ovario y el útero no afectados.

Tratamiento para el cáncer avanzado (Etapa III-IV)

En el cáncer ovárico avanzado, la cirugía tiene como objetivo lograr una citoreducción completa u óptima, es decir, la eliminación de todo el tumor visible. Esto se ha demostrado que aumenta significativamente tanto la supervivencia global como la supervivencia libre de progresión. Lograr esto a menudo requiere procedimientos quirúrgicos extensos que pueden incluir resección intestinal, cirugía del diafragma, extirpación del bazo y disección de los ganglios linfáticos.

Evidencia sólida sugiere que la experiencia quirúrgica y la formación especializada mejoran significativamente las tasas de eliminación completa del tumor. Por lo tanto, se recomienda a los pacientes con enfermedad avanzada someterse a cirugía en centros especializados con infraestructura adecuada y equipos experimentados.

El momento de la cirugía en relación con la quimioterapia se considera cuidadosamente. El enfoque estándar para pacientes con enfermedad de Etapa III-IV es la cirugía citorreductora primaria si el paciente está físicamente capacitado y la resección completa parece alcanzable, seguida de tratamiento sistémico. Para pacientes donde la resección completa en la cirugía inicial parece poco probable, o si la cirugía extensa no es tolerable debido a otros problemas de salud, se puede administrar quimioterapia antes de la cirugía.

Después de la cirugía, se recomienda quimioterapia sistémica para todos los pacientes con cáncer ovárico avanzado, considerando agregar terapia antiangiogénica y tratamientos de mantenimiento. La quimioterapia estándar consiste en seis ciclos de paclitaxel (175 mg/m²) más carboplatin administrados por vía intravenosa cada 3 semanas.

Para pacientes con contraindicaciones para paclitaxel (alergia, neuropatía o intolerancia), se pueden considerar como alternativas la combinación de carboplatin con docetaxel o doxorubicina liposomal pegilada. Para pacientes más frágiles, la quimioterapia semanal con dosis más bajas de ambos medicamentos puede ser una opción que mantiene la efectividad mientras potencialmente mejora la calidad de vida.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de ovario?

Los síntomas comunes incluyen dolor abdominal o pélvico, estreñimiento, diarrea, frecuencia urinaria, sangrado vaginal, distensión abdominal y fatiga. En la enfermedad avanzada, la acumulación de líquido en el abdomen causa hinchazón, náuseas, pérdida del apetito y sensación de saciedad rápida. La diseminación al tórax puede causar síntomas respiratorios.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de ovario?

El diagnóstico implica una historia clínica detallada, examen clínico, medición sérica de CA-125, ecografía transabdominal y transvaginal, y tomografía computarizada (TC) del tórax, abdomen y pelvis. Se requiere un examen patológico de una muestra tumoral. El CA-125 está elevado en aproximadamente el 85 % de los casos avanzados, pero es menos útil en la enfermedad en etapas tempranas.

¿Cuáles son las opciones de tratamiento para el cáncer de ovario en etapa temprana?

El tratamiento del cáncer de ovario en etapa temprana (I-II) incluye cirugía para la extirpación completa del tumor y la estadificación. Después de la cirugía, generalmente se recomiendan seis ciclos de quimioterapia basada en platino. Para ciertos subtipos de bajo riesgo, la quimioterapia puede ser opcional. La cirugía que preserva la fertilidad puede considerarse para pacientes seleccionadas.

¿Por qué el cáncer de ovario reaparece después del tratamiento?

El artículo no aborda específicamente por qué el cáncer de ovario recurre después del tratamiento. Se centra en las pautas de diagnóstico, tratamiento inicial y seguimiento.

¿Se puede detectar el cáncer de ovario de manera temprana mediante tamizaje?

Actualmente, no existe un método de tamizaje confiable para el cáncer de ovario. La mayoría de las mujeres se diagnostican en función de los síntomas, y la mayoría ya se encuentra en una etapa avanzada al momento del diagnóstico. Se utilizan pruebas sanguíneas de CA-125, pero no son específicas y pueden estar elevadas en condiciones benignas.

¿En qué consiste la estadificación quirúrgica para el cáncer de ovario en etapa temprana?

La estadificación quirúrgica incluye procedimientos integrales para determinar la extensión exacta de la enfermedad. Proporciona información pronóstica crucial y ayuda a decidir si se necesita quimioterapia. Aproximadamente el 60 % de las pacientes con cáncer en etapa temprana aparente presentan una enfermedad más avanzada después de la estadificación.

¿Cuál es la quimioterapia estándar para el cáncer de ovario avanzado?

La quimioterapia estándar consiste en seis ciclos de paclitaxel (175 mg/m²) más carboplatin administrados por vía intravenosa cada 3 semanas. Para las pacientes que no pueden tolerar paclitaxel, pueden utilizarse alternativas como docetaxel o doxorubicina liposomal pegilada con carboplatin. Los regímenes de dosis más baja semanales son una opción para las pacientes con menor resistencia.

Me diagnosticaron cáncer de ovario en etapa temprana, pero me preocupa la precisión de la patología y si realmente necesito quimioterapia. ¿Debería obtener una segunda opinión sobre mi diagnóstico y plan de tratamiento?

Una segunda opinión es valiosa porque el cáncer epitelial de ovario tiene cinco subtipos distintos, cada uno con mutaciones genéticas y pronóstico diferentes. La clasificación precisa por parte de un patólogo experto es crucial para el tratamiento personalizado. Para el cáncer en etapa temprana, generalmente se recomienda la quimioterapia, pero para ciertos subtipos de bajo riesgo, su beneficio es incierto y puede ser opcional. Una segunda opinión puede confirmar su subtipo y etapa, y ayudar a aclarar si la quimioterapia es realmente necesaria. Diagnostic Detectives Network proporciona segundas opiniones expertas e independientes.

Información de la fuente

Original Article Title: Newly diagnosed and relapsed epithelial ovarian cancer: ESMO Clinical Practice Guideline for diagnosis, treatment and follow-up

Authors: A. González-Martín, P. Harter, A. Leary, D. Lorusso, R.E. Miller, B. Pothuri, I. Ray-Coquard, D.S.P. Tan, E. Bellet, A. Oaknin & J.A. Ledermann on behalf of the ESMO Guidelines Committee

Publication: Annals of Oncology, Volume 34, Issue 10, 2023

Note: This patient-friendly article is based on peer-reviewed research and clinical guidelines from the European Society for Medical Oncology.