{"product_id":"understanding-herpes-gladiatorum-a-wrestlers-skin-infection-case-study","title":"Entendiendo el Herpes Gladiatorum: Un Estudio de Caso de Infección Cutánea en un Luchador.","description":"\u003ch1\u003eComprensión del herpes del luchador: un estudio de caso de infección cutánea en un deportista\u003c\/h1\u003e\n\u003ch2\u003eTabla de contenidos\u003c\/h2\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#presentation\"\u003ePresentación del caso: el luchador de 20 años\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#medical-history\"\u003eAntecedentes médicos y hallazgos en la exploración\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#lab-results\"\u003eResultados de las pruebas de laboratorio\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#differential-diagnosis\"\u003eCausas posibles: diagnóstico diferencial\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#clinical-impression\"\u003eImpresión clínica del médico\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#infection-control\"\u003eConsideraciones sobre el control de la infección\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#testing-treatment\"\u003ePruebas diagnósticas y enfoque terapéutico\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#final-diagnosis\"\u003eDiagnóstico final y discusión\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#patient-implications\"\u003eImplicaciones para los pacientes\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#source\"\u003eInformación de la fuente\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch2 id=\"presentation\"\u003ePresentación del caso: el luchador de 20 años\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eUn luchador universitario de 20 años acudió al servicio de urgencias con un exantema pustuloso extenso que había aparecido en varios días. La erupción surgió inicialmente en su antebrazo izquierdo tres días antes, provocando sensación de escozor durante las duchas. Como deportista, consultó a su entrenador atlético, quien lo derivó a la clínica universitaria de salud.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eAl día siguiente, la erupción se había extendido a su brazo derecho. Los profesionales sanitarios prescribieron trimetoprim-sulfametoxazol oral (una combinación antibiótica) y mupirocina tópica (una pomada antibiótica). A pesar de este tratamiento, la erupción siguió progresando, apareciendo nuevas lesiones en su tórax, rostro y orejas al día siguiente.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eTras consultar a su médico de cabecera, quien lo derivó a un dermatólogo, el paciente no pudo obtener cita inmediata y acudió al servicio de urgencias. Refirió que la erupción era muy pruriginosa y había continuado extendiéndose a pesar del tratamiento antimicrobiano. Es importante destacar que mencionó haber tenido contacto estrecho con otro hombre que presentaba una erupción similar varios días antes del inicio de sus síntomas.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"medical-history\"\u003eAntecedentes médicos y hallazgos en la exploración\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eLos antecedentes médicos del paciente incluían infección por virus del herpes simple (VHS) oral, rinitis alérgica, tendinosis rotuliana y amigdalectomía. Tres años antes, había sido tratado por una infección por Staphylococcus aureus sensible a meticilina en su brazo derecho con antibióticos tópicos. Su medicación actual incluía el trimetoprim-sulfametoxazol prescrito, loratadina (un antihistamínico) y albuterol inhalado según necesidad.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eHabía recibido dos vacunas contra el SARS-CoV-2 pero no la vacuna contra la viruela del simio al no presentar factores de riesgo identificados. El paciente refirió ser sexualmente activo con mujeres, tener antecedentes de vapeo, pero no consumir alcohol, tabaco ni sustancias ilícitas. Vivía en una residencia universitaria y era miembro activo del equipo de lucha.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEn la exploración, sus constantes vitales eran normales: temperatura 36,2°C, frecuencia cardíaca 88 latidos por minuto, presión arterial 129\/74 mm Hg, frecuencia respiratoria 18 respiraciones por minuto y saturación de oxígeno del 98% en aire ambiente. Pesaba 77 kg y presentaba aspecto musculado.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa exploración cutánea reveló docenas de lesiones vesiculopustulosas agrupadas y elevadas (ampollas con contenido purulento) con base eritematosa en diversos estadios evolutivos. Algunas lesiones eran pustulosas, otras presentaban umbilicación (depresión central) y otras habían formado costras o escaras (costras secas y oscuras). Algunas áreas mostraban confluencia donde las lesiones se habían fusionado.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLas lesiones se distribuían en múltiples zonas incluyendo:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eFosas antecubitales (parte interna de los codos)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eMejillas\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eTórax y espalda\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eAxila izquierda\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eAbdomen inferior derecho\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003ePantorrillas\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eOccipucio (parte posterior de la cabeza)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eZona retroauricular\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eEl paciente también presentaba eritema en áreas intertriginosas (pliegues cutáneos donde la piel roza con la piel). El resto de la exploración física fue normal.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"lab-results\"\u003eResultados de las pruebas de laboratorio\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eLos análisis sanguíneos mostraron niveles normales de electrolitos, glucosa, albúmina, globulina, enzimas hepáticas (alanina aminotransferasa y aspartato aminotransferasa) y bilirrubina. Las pruebas de función renal también fueron normales. Otros hallazgos de laboratorio incluyeron:\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eResultados del hemograma completo:\u003c\/strong\u003e\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eHemoglobina: 15,3 g\/dL (rango normal: 13,5-17,5 g\/dL)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eHematocrito: 46,8% (rango normal: 41,0-53,0%)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eRecuento de leucocitos: 4.650 por μL (rango normal: 4.500-11.000 por μL)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eNeutrófilos: 2.390 por μL (rango normal: 1.800-8.100 por μL)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eLinfocitos: 1.150 por μL (rango normal: 1.200-5.200 por μL)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eMonocitos: 740 por μL (rango normal: 200-1.400 por μL)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eEosinófilos: 210 por μL (rango normal: 0-1.000 por μL)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eGranulocitos inmaduros: 1,5% (rango normal: 0-0,9%) incluyendo metamielocitos, mielocitos y promielocitos\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eRecuento de plaquetas: 198.000 por μL (rango normal: 150.000-400.000 por μL)\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eLas pruebas para SARS-CoV-2 y VIH tipos 1 y 2 fueron negativas. La presencia de granulocitos inmaduros generó preocupación pero requirió investigación adicional con un recuento diferencial manual.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"differential-diagnosis\"\u003eCausas posibles: diagnóstico diferencial\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl equipo médico consideró múltiples causas posibles para el exantema vesiculopustuloso del paciente, categorizadas en causas no infecciosas e infecciosas.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eLas posibilidades no infecciosas incluían:\u003c\/strong\u003e\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eEnfermedades autoinmunes (sarcoidosis, dermatosis perforantes, porfiria)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eProcesos neoplásicos (leucemia cutis u otras neoplasias hematológicas)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eReacciones medicamentosas (especialmente a antimicrobianos con sulfamidas)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eEritema multiforme (una reacción cutánea alérgica)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eDermatosis neutrofílicas (como el síndrome de Sweet)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003ePitiriasis rosada vesicular\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eEccema vaccinatum\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eCausas infecciosas consideradas:\u003c\/strong\u003e\n\u003c\/p\u003e\u003col\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eInfecciones virales:\u003c\/strong\u003e Herpesvirus (VHS-1, VHS-2, virus de la varicela-zóster), poxvirus (molusco contagioso, virus de la viruela del simio), parvovirus, enterovirus, virus del sarampión y VIH\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eInfecciones bacterianas:\u003c\/strong\u003e Foliculitis por Staphylococcus aureus, foliculitis por pseudomonas, infección por rickettsia, ántrax, infección por micobacterias no tuberculosas, sífilis y tifus de los matorrales\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eInfecciones fúngicas:\u003c\/strong\u003e Criptococosis, histoplasmosis y talaromicosis\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eInfestación parasitaria:\u003c\/strong\u003e Escabiosis nodular\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ol\u003e\n\u003cp\u003eLos síntomas leves del paciente sin fiebre ni afectación sistémica hacían improbables muchas infecciones graves. Su historial como luchador y el informe de contacto con alguien con erupción similar sugerían una infección transmitida por contacto piel con piel. La progresión de la erupción desde brazos al tronco (distribución centrípeta) y las lesiones en distintos estadios evolutivos ayudaron a acotar las posibilidades.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"clinical-impression\"\u003eImpresión clínica del médico\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl médico consultor observó que, aunque la presentación inicial sugería herpes del luchador (infección por VHS en luchadores), la extensión de la erupción era preocupante. Durante el brote global de viruela del simio ocurrido en ese momento, incluso pacientes sin factores de riesgo típicos estaban desarrollando infecciones por viruela del simio.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEl médico contactó con el entrenador de lucha del paciente y supo que varios compañeros de equipo habían presentado recientemente erupciones similares que resolvieron con tratamiento con trimetoprim-sulfametoxazol. Esta información fue crucial pero también preocupante dado que el equipo viajaba para competición mientras pendían los resultados diagnósticos.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa decisión de testar para viruela del simio fue compleja porque requería manipulación especial que podía retrasar otras pruebas diagnósticas. El equipo médico contactó con el Departamento de Salud Pública de Massachusetts y el programa de patógenos especiales del hospital para agilizar las pruebas tanto para viruela del simio como para infección por VHS.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"infection-control\"\u003eConsideraciones sobre el control de la infección\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eDada la posibilidad de infección por viruela del simio, el hospital implementó medidas estrictas de control de infección. El hospital utilizó una herramienta electrónica de apoyo a la decisión para guiar las evaluaciones de viruela del simio, y este paciente cumplía los criterios de preocupación.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLos protocolos de control de infección para sospecha de viruela del simio incluían:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eColocar al paciente en habitación individual con baño dedicado\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eUtilizar equipo de protección personal específico: bata, guantes, protección ocular y respirador N95\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eSeguir el enfoque \"identificar-aislar-informar\" para enfermedades infecciosas emergentes\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eComunicarse con las autoridades de salud pública\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eEl sistema de apoyo a la decisión clínica del hospital, desplegado durante el brote de viruela del simio, había demostrado un valor predictivo positivo del 35% y un valor predictivo negativo del 99% en la identificación de casos de viruela del simio basado en el análisis de 668 usos.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"testing-treatment\"\u003ePruebas diagnósticas y enfoque terapéutico\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eMientras esperaban los resultados de las pruebas, el paciente recibió dos tratamientos:\n\u003c\/p\u003e\u003col\u003e\n\u003cli\u003eTecovirimat mediante un protocolo de acceso expandido para posible infección por viruela del simio\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eValaciclovir para posible infección por herpesvirus\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ol\u003e\n\u003cp\u003eEl Laboratorio del Departamento de Salud Pública de Massachusetts realizó pruebas de ácido nucleico para ortopoxvirus no variola (incluyendo virus de la viruela del simio) para asegurar los resultados más rápidos posibles. El paciente fue dado de alta con instrucciones de aislarse en casa hasta disponer de los resultados.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLas autoridades sanitarias confirmaron que los compañeros de equipo que viajaban no mostraban síntomas de viruela del simio. Los resultados de las pruebas mostraron:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eNegativo para ortopoxvirus no variola (viruela del simio)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eNegativo para VHS-2\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eNegativo para virus de la varicela-zóster (VVZ)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003ePositivo para VHS-1\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eEstos resultados confirmaron la infección por virus del herpes simple tipo 1 como causa. Se suspendió el tratamiento con tecovirimat y se continuó la terapia con valaciclovir para la infección por VHS.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"final-diagnosis\"\u003eDiagnóstico final y discusión\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl diagnóstico final fue herpes del luchador causado por infección por VHS-1. Esta entidad fue descrita por primera vez en 1964 entre luchadores y está bien documentada en deportes de contacto incluyendo lucha y rugby (donde a veces se denomina \"herpes del rugbista\").\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eUn brote significativo ocurrió en 1989 en un campamento de lucha de secundaria en Minnesota afectando a 60 participantes. La transmisión típicamente ocurre por contacto directo piel con piel o contacto con superficies contaminadas como colchonetas de lucha. La naturaleza de la lucha proporciona contacto estrecho prolongado que facilita la transmisión.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003ePuede ocurrir autoinoculación (autodiseminación), explicando por qué las lesiones aparecen en múltiples estadios evolutivos. Las lesiones típicamente aparecen en áreas de piel expuesta que contactan con oponentes durante la lucha, particularmente rostro, cuello y antebrazos.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLas guías de tratamiento recomiendan:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eValaciclovir dos veces al día durante 10-14 días para infección primaria\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eValaciclovir dos veces al día durante 5-7 días para infecciones recurrentes\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch2 id=\"patient-implications\"\u003eImplicaciones para los pacientes\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEste caso ilustra varios puntos importantes para los pacientes, particularmente deportistas en deportes de contacto:\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003ePara luchadores y deportistas de contacto:\u003c\/strong\u003e\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eEl herpes del luchador es un riesgo conocido en deportes de contacto con piel con piel\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eEl reconocimiento temprano y el tratamiento son importantes para prevenir la diseminación\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eLas lesiones típicamente aparecen en áreas de piel expuesta que contactan con oponentes\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eInformar a los profesionales sanitarios sobre la participación deportiva al buscar atención por afecciones cutáneas\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eRespecto a preocupaciones sobre enfermedades infecciosas:\u003c\/strong\u003e\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eSíntomas similares pueden corresponder a diagnósticos diferentes que requieren tratamientos distintos\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eLa información completa sobre exposiciones y actividades contribuye a un diagnóstico preciso\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eLas medidas de salud pública durante brotes pueden influir en los enfoques terapéuticos\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003ePuede ser necesario aislarse mientras se esperan los resultados de pruebas para ciertas infecciones\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eConsejos generales de salud:\u003c\/strong\u003e\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eNotifique cualquier síntoma similar en contactos cercanos a los profesionales sanitarios\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eComplete los tratamientos prescritos incluso si los síntomas parecen mejorar\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eSiga las recomendaciones de aislamiento para evitar contagiar a otras personas\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eConsulte con los profesionales sanitarios las opciones de vacunación según sus actividades y exposiciones\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch2 id=\"source\"\u003eInformación de la fuente\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eTítulo original del artículo:\u003c\/strong\u003e Case 16-2024: A 20-Year-Old Man with a Pustular Rash\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eAutores:\u003c\/strong\u003e Demetre C. Daskalakis, Howard M. Heller, Erica S. Shenoy, Katherine Hsu\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003ePublicación:\u003c\/strong\u003e The New England Journal of Medicine, 30 de mayo de 2024\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDOI:\u003c\/strong\u003e 10.1056\/NEJMcpc2312737\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cem\u003eEste artículo de divulgación se basa en investigación revisada por pares procedente de los registros de casos del Massachusetts General Hospital.\u003c\/em\u003e\u003c\/p\u003e","brand":"Diagnostic Detectives Network","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":45220519837852,"sku":null,"price":0.0,"currency_code":"USD","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0599\/5449\/5644\/files\/ddn-medical-article-understanding-herpes-gladiatorum-a-wrestlers-skin-infection-case-study-hero.png?v=1784499418","url":"https:\/\/diagnosticdetectives.com\/es\/products\/understanding-herpes-gladiatorum-a-wrestlers-skin-infection-case-study","provider":"DiagnosticDetectives.Com","version":"1.0","type":"link"}