{"product_id":"curosurf-saves-lungs-of-premature-babies-difficult-drug-development-path-3","title":"Curosurf salva los pulmones de los bebés prematuros. Trayectoria compleja del desarrollo del medicamento. 3","description":"\u003ch1\u003eTratamiento del Síndrome de Dificultad Respiratoria Neonatal con Surfactante Pulmonar\u003c\/h1\u003e\n\u003ch3\u003eSaltar a la Sección\u003c\/h3\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#surfactant-development-challenge\"\u003eEl Desafío del Desarrollo del Surfactante\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#pig-lung-production\"\u003eProducción a partir de Pulmón Porcino en un Laboratorio Hospitalario\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#pharma-rejection\"\u003eRechazo por Parte de la Industria Farmacéutica\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#dramatic-trial-results\"\u003eResultados Dramáticos del Ensayo Clínico\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#ethical-trial-halt\"\u003eInterrupción Ética del Ensayo Clínico\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#scaling-production\"\u003eEscalado de la Producción para Uso Global\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#chiesi-partnership\"\u003eLa Colaboración con Chiesi Farmaceutici\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#global-impact\"\u003eImpacto Global en Bebés Prematuros\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch2 id=\"surfactant-development-challenge\"\u003eEl Desafío del Desarrollo del Surfactante\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl Dr. Tore Curstedt, MD, y su equipo enfrentaron un desafío monumental tras demostrar la eficacia de su medicación con surfactante pulmonar. Disponían de un tratamiento que revertía drásticamente la insuficiencia respiratoria en bebés prematuros, pero el camino desde un proyecto exitoso en el ámbito hospitalario hasta una medicación disponible globalmente estaba plagado de obstáculos. Tanto las instituciones académicas como la industria farmacéutica rechazaron inicialmente la oportunidad de desarrollar y producir este tratamiento salvavidas, creando una barrera significativa para ponerlo a disposición de los miles de lactantes que lo necesitaban.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"pig-lung-production\"\u003eProducción a partir de Pulmón Porcino en un Laboratorio Hospitalario\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003ePara llevar a cabo su investigación inicial y los primeros ensayos clínicos, el Dr. Tore Curstedt, MD, y sus colegas tuvieron que convertirse en productores. Obtuvieron pulmones porcinos de mataderos en Estocolmo y Uppsala, transportando entre 50 y 100 kilogramos de tejido pulmonar a su laboratorio hospitalario. Durante un período de cinco años, esta operación manual y a pequeña escala les permitió producir aproximadamente entre 3.000 y 4.000 viales de surfactante. Esto fue suficiente para tratar a varios miles de bebés prematuros, pero representaba la capacidad máxima absoluta posible en un entorno hospitalario, muy por debajo de lo necesario para un uso generalizado.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"pharma-rejection\"\u003eRechazo por Parte de la Industria Farmacéutica\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa primera gran compañía farmacéutica contactada fue la firma sueca Pharmacia. El Dr. Tore Curstedt, MD, explica que, tras dos años de consideración, Pharmacia declinó proseguir con el producto. Su decisión se basó en un análisis de mercado que proyectaba ventas anuales de no más de 20 millones de euros frente a costes de comercialización de alrededor de 100 millones de euros, considerando que el tratamiento del síndrome de dificultad respiratoria neonatal no era comercialmente viable. Este rechazo ocurrió a pesar de que el equipo ya había realizado ensayos clínicos exitosos que demostraban la profunda eficacia de la medicación.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"dramatic-trial-results\"\u003eResultados Dramáticos del Ensayo Clínico\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eLos datos clínicos que respaldaban la terapia con surfactante eran innegables y transformadores. En sus ensayos controlados, el grupo de control no tratado experimentó una tasa de mortalidad devastadora del 51%. En marcado contraste, el grupo de bebés prematuros tratados con el surfactante del Dr. Curstedt vio cómo la mortalidad se desplomaba al 30%. Esto representó una reducción masiva y clínicamente significativa de la muerte, proporcionando evidencia irrefutable de que la medicación salvaba vidas. Estos resultados se recopilaron de una red de neonatólogos participantes en toda Europa, aunque, notablemente, su propia institución, el Hospital Universitario Karolinska, declinó inicialmente participar.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"ethical-trial-halt\"\u003eInterrupción Ética del Ensayo Clínico\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa eficacia del tratamiento fue tan poderosa que forzó una terminación temprana del ensayo clínico. Tras tratar a 75 bebés y tener 75 controles, se realizó un análisis intermedio. Los datos revelaron una reducción tan significativa de la mortalidad en el grupo tratado que el comité ético determinó que ya no era moralmente permisible privar del tratamiento al grupo de control. El Dr. Tore Curstedt, MD, señala que este se convirtió en el único ensayo controlado de su tipo; a partir de entonces, todos los estudios posteriores se centraron en optimizar la dosificación y el uso profiláctico en lugar de comparar con un grupo no tratado.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"scaling-production\"\u003eEscalado de la Producción para Uso Global\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl problema central seguía siendo la imposibilidad de escalar la producción en un entorno hospitalario. El Dr. Tore Curstedt, MD, destaca la matemática contundente: su laboratorio podía producir suficiente para entre 3.000 y 4.000 bebés en cinco años. Para satisfacer la demanda global, que eventualmente llegaría a tratar a casi cuatro millones de lactantes, habrían necesitado mil años a ese ritmo de producción. Este inmenso desafío de escalado hizo que asegurar un partner de fabricación industrial fuera una absoluta necesidad para que la terapia realizara su potencial y salvara vidas en todo el mundo.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"chiesi-partnership\"\u003eLa Colaboración con Chiesi Farmaceutici\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl avance llegó con Chiesi Farmaceutici, una pequeña empresa privada con sede en Parma, Italia. A diferencia de la más grande Pharmacia, Chiesi reconoció el valor y el potencial de la terapia con surfactante. El Dr. Curstedt reflexiona que esta colaboración fue finalmente un mejor resultado, señalando que \"es mejor hacer un producto grande en una empresa pequeña, que un producto marginal en una empresa grande\". Chiesi tuvo el incentivo para moverse rápidamente e invirtió los recursos necesarios para resolver el complejo problema de la producción a escala industrial a partir de pulmones porcinos.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"global-impact\"\u003eImpacto Global en Bebés Prematuros\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl escalado exitoso de la producción por parte de Chiesi Farmaceutici desbloqueó el impacto global del trabajo del Dr. Curstedt. Lo que comenzó tratando a nueve bebés bajo un permiso de \"indicación vital\" en el Hospital Saint Göran ha culminado ahora con casi cuatro millones de lactantes prematuros tratados en todo el mundo. El trayecto de Curosurf, desde un laboratorio hospitalario procesando materiales de matadero hasta una terapia estándar disponible globalmente, se erige como una de las grandes historias de éxito de la medicina moderna, cambiando fundamentalmente los resultados para los bebés nacidos con síndrome de dificultad respiratoria neonatal.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"full-transcript\"\u003eTranscripción Completa\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e Ya tenían una medicación que funcionaba no solo en animales. Habían investigado durante décadas, pero demostraron que revertía drásticamente y salvaba la vida de un bebé prematuro en su hospital. La segunda opinión médica es importante. Ahora tenían que producirla y ponerla a disposición.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa historia es asombrosa porque tanto la academia como la industria rechazaron inicialmente la oportunidad de fabricar esta medicación que ya funcionaba. ¿Cómo ocurrió que la medicación llegó a estar disponible?\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e Producimos la medicación nosotros mismos para los primeros ensayos clínicos. Se produce a partir de pulmón porcino. Obteníamos pulmones porcinos del matadero de Estocolmo y del matadero de Uppsala. Cada vez que tomábamos pulmones, teníamos entre 50 y 100 kilogramos de pulmones en el laboratorio hospitalario.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eDurante cinco años, produjimos entre 3.000 y 4.000 viales de surfactante para tratar entre 3.000 y 4.000 bebés prematuros. Ese era nuestro máximo. Pero si quieres hacer un ensayo, debes producir millones.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEscalar la producción era imposible en nuestro laboratorio hospitalario. Para los primeros ensayos clínicos, lo hicimos—sin problema. Pero luego hablamos con la compañía farmacéutica sueca Pharmacia, y dijeron que sí y que no. Tras dos años, dijeron que no. El mercado es demasiado pequeño—no más de 20 millones de euros al año. El coste de comercialización es quizás 100 millones de euros. No estaban interesados.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eAunque todo el mundo sabía que la medicación salvaba vidas drásticamente en minutos. En aquel momento, cuando hablamos con Pharmacia, ya habíamos hecho nuestros primeros ensayos clínicos. Mostraron que habíamos disminuido la mortalidad. Nuestros grupos de control tenían una tasa de muerte del 51%, y en el grupo tratado, bajó al 30%.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e ¡Un resultado asombroso para la medicación en los ensayos clínicos en humanos!\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e Sí, porque si miras nuestros primeros ensayos clínicos, comenzaron a principios de 1985. Ya habíamos empezado una red de neonatólogos en diferentes partes de Europa. Pero un hospital no estaba interesado en participar en el ensayo clínico, aunque sabían que la medicación funcionaba. Ese hospital era el Hospital Universitario Karolinska.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa segunda opinión médica es importante. Sabían que científicos locales habían inventado la medicación que funcionaba, pero no sabían tanto en aquel momento porque era al principio. Habíamos tratado a nueve bebés en otro hospital, el Hospital Saint Göran, bajo un permiso de \"indicación vital\". Funcionó muy bien—no todos estos bebés sobrevivieron, pero seis de nueve sí.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e Eso sigue siendo bastante bueno.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e Son resultados muy buenos. Pero dijeron que no. Otros en Lund, en el sur de Suecia, Oslo, Alemania, Inglaterra, Italia, Francia y los Países Bajos participaron en el primer ensayo clínico—pero no Estocolmo.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e Todos excepto la institución de origen.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e No, no estaban interesados.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e ¿Qué pasó entonces?\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e Entonces empezamos con otros, y produjimos surfactante en el Hospital Universitario Karolinska en el laboratorio y lo enviamos a diferentes partes de Europa. En el primer ensayo clínico, teníamos que tratar unos 150 bebés y 150 controles. Solo teníamos los bebés prematuros más enfermos, según el permiso de nuestro comité ético.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eDespués de tratar a la mitad—75 bebés—y 75 bebés eran control (no tratados), hicimos un análisis intermedio. Entonces tuvimos que pararlo porque habíamos reducido la mortalidad en el grupo tratado tanto que no era ético no tratar a todos.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e Esto es muy dramático. El ensayo clínico no pudo continuar no porque la medicación no funcionara—sabían que funcionaba—sino porque funcionaba muy bien.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e Funcionaba muy bien—demasiado bien. Ya no era ético no dar esta medicación al grupo de control.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e Tienen que dársela.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e Tuvimos que dársela a los otros. Este es el único ensayo clínico con un grupo de control y un grupo con surfactante. Luego no era ético para todos—todos tenían que ser tratados. Entonces empezamos con otros tipos: no solo darlo una vez, sino dos veces, tres veces, profilaxis. Así que hicimos ensayos clínicos.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003ePero era imposible escalar en nuestro laboratorio hospitalario. Teníamos que tener una empresa. Pharmacia no estaba interesada.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e ¿Todavía no interesada?\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e No, no estaban interesados.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e Las empresas deberían estar llamando a su puerta.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e Sí, pero es un producto tan pequeño. Dijeron: \"En Suecia, ¿cuántos? Quizás 300 a 500 en Suecia.\" Pero tienes toda Europa, EE. UU., y muchos otros. Luego entramos en contacto con Chiesi Farmaceutici en Parma, una pequeña empresa privada en aquel momento. Estaban interesados.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e Tenían incentivos para moverse rápido y hacerse más grandes.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e Sí, porque es rápido, y fue bueno. Hoy en día, fue bueno que tuviéramos Chiesi en lugar de Pharmacia. Es mejor hacer un producto grande en una empresa pequeña que un producto marginal en una empresa grande.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Anton Titov, MD:\u003c\/strong\u003e Ellos tomaron el producto y lograron escalar la producción para que estuviera disponible, y probablemente dirigió ese proceso también.\u003c\/p\u003e\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDr. Tore Curstedt, MD:\u003c\/strong\u003e Sí, hemos estado allí muchas veces. Ahora pueden hacerlo allí porque, en cinco años, produjimos de 3.000 a 4.000 viales y salvamos a 3.000 a 4.000 bebés—algunos de ellos han sobrevivido de todos modos. Hemos tratado hoy a casi cuatro millones de bebés prematuros. Para nosotros producir de tres a cuatro millones de viales en un hospital, nos habría llevado mil años. Habría sido totalmente imposible.\u003c\/p\u003e","brand":"Diagnostic Detectives Network","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":41852079669404,"sku":"","price":0.0,"currency_code":"USD","in_stock":true}],"url":"https:\/\/diagnosticdetectives.com\/es\/products\/curosurf-saves-lungs-of-premature-babies-difficult-drug-development-path-3","provider":"DiagnosticDetectives.Com","version":"1.0","type":"link"}