{"product_id":"a-young-womans-journey-with-unexplained-back-pain-leg-stiffness-and-falls","title":"El Viaje de una Mujer Joven con Dolor Lumbar Inexplicado, Rigidez en las Piernas y Caídas. c2","description":"\u003ch1\u003eEl recorrido de una mujer joven con dolor de espalda inexplicable, rigidez en las piernas y caídas\u003c\/h1\u003e\n\u003ch2\u003eTabla de contenidos\u003c\/h2\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#background\"\u003eAntecedentes: La historia de la paciente\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#symptoms\"\u003eCronología de síntomas e historial médico\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#testing\"\u003ePruebas diagnósticas y resultados de imagen\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#examination\"\u003eHallazgos de la exploración física\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#differential\"\u003eDiagnóstico diferencial: ¿Qué podría ser?\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#diagnosis\"\u003eLlegar al diagnóstico correcto\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#confirmation\"\u003eProceso de confirmación diagnóstica\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#management\"\u003eEnfoque de tratamiento y manejo\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#implications\"\u003eQué significa esto para los pacientes\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#limitations\"\u003eLimitaciones y consideraciones\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#recommendations\"\u003eRecomendaciones para pacientes\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003ca href=\"#source\"\u003eInformación de la fuente\u003c\/a\u003e\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch2 id=\"background\"\u003eAntecedentes: La historia de la paciente\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eUna mujer de 30 años acudió a la consulta de neurología del Massachusetts General Hospital con un historial de tres años de dolor de espalda y rigidez en las piernas que afectaba gravemente su calidad de vida. Su caso demuestra cómo las afecciones neurológicas complejas pueden ser difíciles de diagnosticar, a menudo requiriendo múltiples evaluaciones especializadas durante un período prolongado.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta mujer previamente sana comenzó a experimentar síntomas a los 27 años que finalmente condujeron a un diagnóstico autoinmune raro. Su recorrido subraya la importancia de la investigación médica persistente cuando los síntomas no siguen patrones típicos o no responden a tratamientos convencionales.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"symptoms\"\u003eCronología de síntomas e historial médico\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eLos síntomas de la paciente comenzaron abruptamente tres años antes de su evaluación actual, cuando desarrolló rigidez en la espalda y muslos al intentar levantarse de una posición sentada. Simultáneamente experimentó dolor lumbar que empeoraba al flexionar las rodillas o subir escaleras.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eDurante los siguientes meses, sus síntomas fluctuaron significativamente. A veces podía caminar normalmente e incluso realizar ejercicio de carrera, mientras que en otras ocasiones sus rodillas se sentían \"bloqueadas\" y era incapaz de caminar. Dos meses después del inicio de los síntomas, experimentó una caída inusual donde no pudo evitar caerse debido a la tensión en las piernas, resultando en una fractura del brazo derecho.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eSu historial médico incluía varias afecciones autoinmunes:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eVitíligo (afección que causa pérdida de coloración cutánea)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eEccema (afección inflamatoria de la piel)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eAlopecia areata (pérdida de cabello autoinmune)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eEnfermedad de Graves (trastorno tiroideo autoinmune) en remisión\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eTrombocitopenia inmune (recuento bajo de plaquetas) diagnosticada 7 años antes\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eDos años y medio antes de la presentación, una evaluación reumatológica encontró flexión pasiva limitada de la rodilla izquierda pero por lo demás exploración normal y radiografías de cadera y rodilla sin hallazgos relevantes. Un año y medio antes de la presentación, se le diagnosticó síndrome de dolor patelofemoral (dolor de rodilla alrededor de la rótula) tras evaluación de medicina deportiva, que se resolvió con fisioterapia, pero la rigidez de piernas persistió.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eTres meses antes de la presentación, notó aumento de la rigidez en las piernas (peor en la pierna derecha), inestabilidad y preocupación por caerse. Golpeó su pierna contra una mesa de café, ambas piernas se rigidizaron, y cayó, golpeando su cara contra el suelo sin pérdida de conciencia.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"testing\"\u003ePruebas diagnósticas y resultados de imagen\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa paciente se sometió a múltiples estudios de imagen durante su proceso diagnóstico. La resonancia magnética (RM) de columna lumbar realizada sin contraste mostró:\u003c\/p\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eTejidos blandos paraespinales normales\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eExageración de la lordosis lumbar normal (curvatura)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eAltura vertebral conservada\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003ePérdida de la intensidad de señal normal en el espacio discal intervertebral L4-L5 en imágenes ponderadas en T2, compatible con degeneración leve\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eArtefacto de movimiento severo que limitó la evaluación de médula espinal y raíces nerviosas\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eSin evidencia de estenosis canal espinal o foraminal de alto grado (estrechamiento)\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eLa RM posterior de columna torácica y lumbar con contraste mostró:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eSin anomalía medular específica\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eCambios degenerativos leves en columna toracolumbar\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eSin estrechamiento moderado o severo del canal espinal o forámenes neurales\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eSin realce anormal\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003ePosible atrofia de musculatura paraespinal posterior en columna lumbar inferior\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eExageración de la lordosis lumbar normal\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eLas pruebas de laboratorio revelaron:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eElectrolitos y función renal normales\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eNivel de creatina quinasa: 33 U\/L (rango normal: 26-192)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eNivel de proteína C reactiva: 1 mg\/L (rango normal: 0-10)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eVelocidad de sedimentación globular: 2 mm\/hora (rango normal: 0-20)\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch2 id=\"examination\"\u003eHallazgos de la exploración física\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEn la exploración en la consulta de neurología, la paciente parecía ansiosa pero sin distress agudo. Sus signos vitales mostraron:\u003c\/p\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eTemperatura: 36.6°C\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003ePresión arterial: 141\/91 mm Hg\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003ePulso: 100 latidos por minuto\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eFrecuencia respiratoria: 16 respiraciones por minuto\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eSaturación de oxígeno: 98% en aire ambiente\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eÍndice de masa corporal: 21.7\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eLa exploración neurológica reveló:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eFuerza normal en brazos y piernas\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eTono levemente aumentado en las piernas\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eSin fasciculaciones (contracciones musculares involuntarias)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eReflejos osteotendinosos: 2+ en brazos, 3+ en piernas\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eClono no sostenido en tobillos (contracciones musculares rítmicas)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eRespuesta de sobresalto exagerada\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eSensibilidad normal\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eFlexión de rodilla reducida y marcha de base amplia al caminar\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch2 id=\"differential\"\u003eDiagnóstico diferencial: ¿Qué podría ser?\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl equipo médico consideró múltiples afecciones neurológicas que podrían causar rigidez muscular episódica. Evaluaron sistemáticamente posibilidades tanto de trastornos del sistema nervioso periférico como central.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eTrastornos del sistema nervioso periférico:\u003c\/strong\u003e\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eTrastornos miotónicos:\u003c\/strong\u003e Afecciones como la miotonía congénita y la paramiotonía congénita causan rigidez muscular debido a relajación retardada tras la contracción. Sin embargo, estos típicamente comienzan en la infancia y muestran patrones específicos no vistos en esta paciente.\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eSíndromes de hiperexcitabilidad del nervio periférico:\u003c\/strong\u003e Afecciones como el síndrome de calambre-fasciculación causan rigidez muscular pero se acompañan de contracciones musculares visibles (fasciculaciones o miokimia), que esta paciente no presentaba.\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eTrastornos del sistema nervioso central:\u003c\/strong\u003e\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eEspasticidad:\u003c\/strong\u003e Aumento del tono muscular por disfunción de neurona motora superior, pero la severidad suele ser consistente entre exploraciones, a diferencia de los síntomas fluctuantes de esta paciente.\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eRigidez:\u003c\/strong\u003e Aumento consistente del tono muscular visto en la enfermedad de Parkinson, pero la paciente carecía de otras características parkinsonianas como temblor o bradicinesia.\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eDistonía:\u003c\/strong\u003e Contracciones musculares sostenidas que causan posturas anormales, pero los síntomas suelen ser estereotipados y se alivian con trucos sensoriales, lo que no encajaba en este caso.\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eDiscinesia paroxística:\u003c\/strong\u003e Movimientos involuntarios episódicos, pero típicamente comienzan en la infancia con episodios muy breves (menos de 1 minuto) que ocurren múltiples veces al día.\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eHiperekplexia:\u003c\/strong\u003e Respuesta de sobresalto exagerada seguida de rigidez, pero las formas genéticas comienzan en la infancia.\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch2 id=\"diagnosis\"\u003eLlegar al diagnóstico correcto\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl equipo médico determinó que el síndrome de la persona rígida explicaba mejor los síntomas de la paciente. Este trastorno neurológico autoinmune raro se caracteriza por:\u003c\/p\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eRigidez muscular y espasmos dolorosos\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eDisfunción de la marcha con caídas\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eRespuesta de sobresalto exagerada\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eInhibición GABAérgica alterada de las neuronas motoras\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eVarias características apuntaban específicamente a este diagnóstico:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eLos síntomas comenzaron en músculos paraespinales y abdominales, progresando a piernas proximales\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eRigidez desencadenada por movimiento brusco, contacto físico, alteración emocional y respuesta de sobresalto\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eRespuesta de sobresalto exagerada observada en la exploración\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eHistorial de múltiples afecciones autoinmunes (presentes en \u0026gt;50% de pacientes con síndrome de la persona rígida)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eMejoría dramática con tratamiento con benzodiacepinas (lorazepam normalizó temporalmente su marcha)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eReflejos osteotendinosos aumentados (presentes en 70% de casos)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eHiperlordosis lumbar (curvatura espinal anormal) observada en imagen\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eLa edad media de inicio del síndrome de la persona rígida es 35-40 años, y los síntomas de esta paciente comenzaron a los 27 años. Su extenso historial autoinmune (vitíligo, eccema, alopecia areata, enfermedad de Graves y trombocitopenia inmune) aumentó significativamente la sospecha de un trastorno neurológico autoinmune.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"confirmation\"\u003eProceso de confirmación diagnóstica\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003ePara confirmar el diagnóstico, el equipo médico analizó la presencia de autoanticuerpos contra la descarboxilasa del ácido glutámico 65 (GAD65), que se detectan en 60-90% de pacientes con síndrome clásico de la persona rígida. El suero de la paciente se analizó mediante radioinmunoensayo.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLos resultados mostraron un nivel de autoanticuerpos GAD65 de \u003cstrong\u003e169 nmol por litro\u003c\/strong\u003e. El laboratorio utiliza 20 nmol por litro como valor de corte para indicar enfermedad autoinmune neurológica. El valor de 169 nmol\/L de la paciente se encuentra dentro del rango típico para pacientes con síndrome de la persona rígida asociado a autoanticuerpos GAD65 cuando se analiza en el mismo laboratorio.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEs importante señalar que los autoanticuerpos GAD65 también pueden encontrarse en pacientes con diabetes mellitus tipo 1, tiroiditis autoinmune y anemia perniciosa, pero típicamente a títulos más bajos que los vistos en enfermedades autoinmunes neurológicas. El equipo médico descartó estas afecciones mediante pruebas adicionales, incluyendo niveles normales de hemoglobina glicada (descartando diabetes tipo 1).\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"management\"\u003eEnfoque de tratamiento y manejo\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl equipo médico discutió que si las pruebas de autoanticuerpos GAD65 hubieran sido negativas, habrían considerado analizar otros autoanticuerpos asociados con el síndrome de la persona rígida, incluyendo:\u003c\/p\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eAutoanticuerpos contra receptor de glicina\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eAutoanticuerpos contra anfifisina\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eAutoanticuerpos contra proteína 6 similar a dipeptidil-peptidasa\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eTambién podría haberse realizado electromiografía para evaluar actividad de unidad motora continua en músculos paraespinales o contracción simultánea de pares musculares agonistas y antagonistas, que son características del síndrome de la persona rígida.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eUn aspecto importante del manejo implicó descartar síndromes paraneoplásicos (trastornos neurológicos relacionados con cáncer). Aunque relativamente infrecuentes en presentaciones clásicas del síndrome de la persona rígida, los niveles elevados de autoanticuerpos GAD65 se han asociado con:\u003c\/p\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eCáncer de mama\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eLinfoma\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eTimoma\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eLa paciente probablemente requeriría cribado oncológico apropiado, potencialmente incluyendo tomografía por emisión de positrones y tomografías computarizadas, para descartar estas neoplasias asociadas.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"implications\"\u003eQué significa esto para los pacientes\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eEste caso ilustra varios puntos importantes para pacientes que experimentan síntomas neurológicos inexplicables:\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003ePrimero, el diagnóstico del síndrome de la persona rígida a menudo se retrasa porque los síntomas pueden confundirse con afecciones más comunes. El tiempo promedio hasta el diagnóstico es típicamente varios años, como fue el caso de esta paciente que experimentó síntomas durante tres años antes de recibir el diagnóstico correcto.\u003c\/p\u003e\u003cp\u003eEn segundo lugar, la naturaleza fluctuante de los síntomas y la respuesta a las benzodiacepinas puede llevar en ocasiones a una atribución errónea a causas psiquiátricas. Muchos pacientes con síndrome de la persona rígida presentan ansiedad, depresión o agorafobia coexistentes, y el alivio proporcionado por las benzodiacepinas puede sugerir erróneamente que los síntomas son principalmente psicológicos en lugar de neurológicos.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEn tercer lugar, el síndrome de la persona rígida se confunde frecuentemente con el trastorno neurológico funcional. Sin embargo, las características distintivas clave incluyen:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eRespuesta de sobresalto exagerada\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eCaídas inexplicables y lesivas\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eAutoinmunidad sistémica asociada\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eHiperreflexia (reflejos hiperactivos)\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003cp\u003eTodas estas características estaban presentes en esta paciente, lo que ayudó a orientar el diagnóstico correcto.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"limitations\"\u003eLimitaciones y consideraciones\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003eAunque este caso proporciona información valiosa, deben considerarse varias limitaciones. El diagnóstico dependió en gran medida del resultado de la prueba de autoanticuerpos GAD65 (ácido glutámico descarboxilasa 65 kDa), y los diferentes métodos de prueba (radioinmunoensayo frente a ELISA frente a ensayo de inmunofluorescencia indirecta basado en tejidos) pueden producir valores significativamente diferentes.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa respuesta dramática de la paciente a las benzodiacepinas fue una pista diagnóstica importante, pero la respuesta a benzodiacepinas también puede ocurrir en otras afecciones, incluidos algunos trastornos neurológicos funcionales. La combinación de múltiples características de apoyo fue necesaria para un diagnóstico seguro.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eAdemás, aunque la paciente tenía antecedentes autoinmunes extensos, no todos los pacientes con síndrome de la persona rígida tienen antecedentes autoinmunes tan claros. La ausencia de otras afecciones autoinmunes no descarta el diagnóstico.\u003c\/p\u003e\n\u003ch2 id=\"recommendations\"\u003eRecomendaciones para pacientes\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003ePara pacientes que experimentan síntomas similares, este caso sugiere varias recomendaciones importantes:\u003c\/p\u003e\n\u003col\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003ePersista en buscar respuestas\u003c\/strong\u003e cuando los síntomas no mejoren con los tratamientos iniciales o no se ajusten a patrones típicos\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eMantenga registros detallados\u003c\/strong\u003e de los patrones de síntomas, desencadenantes y respuestas a las medicaciones\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eConsidere causas autoinmunes\u003c\/strong\u003e para síntomas neurológicos, especialmente si tiene antecedentes personales o familiares de trastornos autoinmunes\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eSolicite evaluación especializada\u003c\/strong\u003e con neurólogos experimentados en trastornos del movimiento o neurología autoinmune\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e\n\u003cstrong\u003eDiscuta pruebas apropiadas\u003c\/strong\u003e para afecciones neurológicas autoinmunes si los síntomas sugieren síndrome de la persona rígida\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ol\u003e\n\u003cp\u003ePara pacientes diagnosticados con síndrome de la persona rígida, el tratamiento típicamente implica:\n\u003c\/p\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eBenzodiacepinas (el diazepam es el más utilizado)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eOtras medicaciones potenciadoras del GABA\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eInmunoterapia en algunos casos (inmunoglobulina intravenosa, esteroides u otros inmunomoduladores)\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003eFisioterapia centrada en la seguridad y prevención de caídas\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e\n\u003ch2 id=\"source\"\u003eInformación de la fuente\u003c\/h2\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eTítulo del artículo original:\u003c\/strong\u003e Caso 14-2024: Una mujer de 30 años con dolor de espalda, rigidez en las piernas y caídas\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eAutores:\u003c\/strong\u003e Christopher T. Doughty, M.D., Pamela W. Schaefer, M.D., Kate Brizzi, M.D., y Jenny J. Linnoila, M.D., Ph.D.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003ePublicación:\u003c\/strong\u003e The New England Journal of Medicine, 9 de mayo de 2024;390:1712-9\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eDOI:\u003c\/strong\u003e 10.1056\/NEJMcpc2312733\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cem\u003eEste artículo adaptado para pacientes se basa en investigación revisada por pares de The New England Journal of Medicine. Mantiene toda la información médica original haciéndola accesible para pacientes y cuidadores.\u003c\/em\u003e\u003c\/p\u003e","brand":"Diagnostic Detectives Network","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":45220526227612,"sku":null,"price":0.0,"currency_code":"USD","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0599\/5449\/5644\/files\/ddn-medical-article-a-young-womans-journey-with-unexplained-back-pain-leg-stiffness-and-falls-hero.png?v=1784499012","url":"https:\/\/diagnosticdetectives.com\/es\/products\/a-young-womans-journey-with-unexplained-back-pain-leg-stiffness-and-falls","provider":"DiagnosticDetectives.Com","version":"1.0","type":"link"}